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jueves, 2 de agosto de 2012

"LA EDUCACIÓN PROHIBIDA", UN SUEÑO HECHO REALIDAD



Germán Doin Campos, un joven que tenía el sueño de mostrar en una película-documental que una nueva educación, en la que el ser humano fuese el centro, es posible, ha logrado hacerlo realidad. Como en todo auténtico sueño ha contado con el apoyo y el entusiasmo que el mismo supo despertar en centenares de personas. El próximo 13 de agosto liberará la película en la red, porque un sueño es para regalarlo ... Os invito a ver ahora el trailer de la película ¡Disfrutad de este aperitivo! Gracias Germán por ser fiel a tu sueño y ofrecérnoslo a todos; un abrazo de paz y alegría en un mundo nuevo.




    



Posiblemente me gustará verla. Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Podemos ver la Educación como una fábrica reproductora de desigualdades sociales, o una PALABRA (generadora de realidades) "Educación" ,que  se convierta en uno de los elementos claves para salir de la crisis económica, social y espiritual en la que según muchos estamos inmersos.

En el proyecto INCLUD-ED, primer proyecto integrado del VI programa marco de la 
Comisión Europea dedicado a la educación escolar, se han identificado cuatro actuaciones de participación de las familias y de la comunidad que se relacionan con el éxito de los centros: 
formación de familiares, participación en los procesos de toma de decisión, participación en las aulas y espacios de aprendizaje y participación en el currículum y evaluación (Flecha et al. 2009).

La visión de la educación que genera cambios (siendo paradógicamente la forma más antigua de convivencia)  está basada en el amor y el respeto, la libertad y los límites, parafraseando el título de una de obras de Rebeca Wild. Desde esta perspectiva, madres y padres de familia asumirían  sus responsabilidades como tales hasta sus últimas consecuencias. Con ello, seríamos conscientes del crítico papel que jugamos como padres en el desarrollo de nuestros hijos y llevaríamos esa opción con plena conciencia. Así pues, de la misma manera que la responsabilidad de traer al mundo a un hijo/a es de la madre y del padre; de la misma manera que su responsabilidad  es alimentarlo, cuidar su salud y protegerlo; de la misma manera  —también— consideramos la responsabilidad  de educarlos (la comunidad  profesional educativa pide a gritos continuamente la implicación de las familias en la educación de los hijos/as). Y quizás, éste sea un primer paso a estar despiertos, conscientes y responsables en todas las demás áreas de la vida.

Si bien es cierto que también el artículo 27.4 afirma que “la enseñanza básica es obligatoria”, no es menos  cierto que esa obligatoriedad de la enseñanza sobre la que está basada toda la estructura educativa no está en consonancia con las leyes de la vida que nos dicen que es función inherente al ser vivo la función del aprender, que aprender y vivir son la misma cosa, que sólo en un clima emocional acogedor y relajado es posible aprender al máximo de nuestro potencial.

 Por otra parte, ¿puede desarrollarse “plenamente” la personalidad en un contexto obligatorio? ¿Cómo puede ser “libre” la enseñanza (art. 27.1) y al mismo tiempo “obligatoria” (art. 27.4)? ¿La enseñanza obligatoria garantiza el aprendizaje? ¿Es lo mismo enseñanza que aprendizaje? 
¿Es posible el aprendizaje sin enseñanza obligatoria? ¿Puede garantizar la enseñanza obligatoria el pleno desarrollo de la personalidad? ¿porqué esta enseñanza obligatoria anula opiniones y colaboraciones de los responsables más directos (padres-madres)?

Rodríguez Delgado, J. M. (2001)

Hace poco leí la siguiente noticia:

"Las Universidades de Harvard y Yale aceptan a los homeschoolers  con preferencia a alumnos de los institutos. Los jóvenes que son educados en casa tienen un ELEVADO GRADO DE MOTIVACIÓN por hacer lo que hacen, ya sea dedicarse a la música, a las artes plásticas o estudiar en la universidad. Esta motivación, sumado a la libertad con la que han podido probar y elegir diversas técnicas y métodos de estudio, es lo que hace que sus resultados académicos, en no pocas ocasiones, superen al de los que han sido escolarizados”.

¿Qué tienen en común Frank Lloyd Wright, Mozart, Lincoln, Louis Amstrong, Elijah Wood, Alexander Graham Bell o Jane Austin, Da Vinci? Ninguno de ellos fue a la escuela.
Pero no sólo grandes genios, sino personas a las que he leído o escuchado, que han vivido este tipo de Educación y sorprendentemente son y están  emocional, profesional y espiritualmente (desde mi percepción) inmensamente preparados y satisfechos. 
 Hoy en día,unos dos millones de niños/as en los Estados Unidos y en España casi 5.000, son educados de forma alternativa (Escuelas respetuosas, activas, científicas, familias organizadas...o en casa).Modalidades de escolarización que cada día tienen más demanda pero que también encuentran críticos entre quienes piensan que la educación compete a los poderes y administraciones públicas. ¿Cuál es el futuro de la Educación respetuosa? ¿Cómo se reconocerán estos estudios en España? ¿Porqué hay más opciones de Educación en otros países que aquí aún no?

A mí, todo esto, al menos me da qué pensar; que reflexionar....Pues busco opciones para educar personas respetadas desde el nacimiento, creativas, con mentalidad abierta y divergente hacia los obstáculos de la vida, con capacidad de adaptación pero que sepan poner sus límites ante los demás, que se quieran y por lo tanto amen a los demás (naturaleza), que puedan  "incubarse" lentamente con las personas de apego (su familia) y por lo tanto sean neurológicamente maduros cuando crezcan, que sepan escoger, responsabilizarse de sus decisiones, CREAR, respetarse, etc,etc,et,etc....

.....PERSONAS LIBRES.....

Se podrá crear alguna alternativa a las escuelas??????

martes, 29 de mayo de 2012

Tu Transformación en el aula y tus sentimientos...

"Tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente"


Esto es una declaración de intenciones y una mezcla de recuerdos que abogan a ello. Soy maestra a secas, pues a veces lo adornamos con otros cargos u otro currículum anexo, como si fuese poco ser maestra. E incluso, cada vez más, me considero acompañante, que no maestra. Pues aunque siempre, siempre me encantó esta palabra, cada día la relaciono más con nuestro sistema educativo y la voy expulsando fuera de mí. Pero esta es otra cuestión que quizás en otro artículo me atreva a escribir.
Quiero hablar de sentimientos y de cómo cuando conocí los temas transversales intenté seguir las instrucciones de manual de usuario de la LOGSE y llevarlos transversalmente a mi aula, como pude, y a veces incluso con calzador, pues a veces no se sabe cómo tratar los sentimientos.
Llevé a cabo una unidad, o Proyecto (según se mire) que titulé “¿Yo me quiero, y tú?” y he de reconocer que no fue mal, que mi autoevaluación no obtuvo malos resultados o al menos no se alejó de lo esperado. Sin embargo, y aunque ahora contaré algunos detalles y ejemplos del mismo, creo que si los resultados fueron buenos fue por un cambio de actitud, más que por una buena programación de la unidad, ya que esto hoy en día para mí ya no tiene ningún sentido. Sólo cuando nos atrevemos a mirar es cuando vemos; y algo así me ha sucedido estos años.
Estamos en el tiempo correcto para abrir el debate que propicie la enseñanza emocional en las instituciones educativas, que agrupe y reúna los distintos conocimientos que hoy por hoy se encuentran dispersos y desorganizados entre sí, como el complemento ideal de toda sociedad, hacia la formación de seres además de racionales y creyentes, emocionalmente inteligentes.

EL ANTES
Cuando salimos de la carrera siempre creemos que las cosas son más ideales de lo que parecen, luego nos topamos con la realidad y dejamos que ésta nos envuelva. Un error, pues yo, al contrario de lo que piensa la gente, sí creo que nuestra idealización de la realidad es la que hace que mejoremos y avancemos. Cuando comenzamos a trabajar todo el mundo nos da consejos... Tienes que ser dura al principio,  tienes que ser más estricta, tienes que separarte más de las madres (hay que ponerles un límite), tienes que castigarles, no les dejes pasar ni una, tienes que enseñarles a sentarse... TIENES, TIENES, TIENES...
Durante los primeros años lo llevas a cabo, pues todo el mundo tiene más experiencia, más recorrido, más razón que tú. Pero, cuando te das cuenta, no estás haciendo nada de lo que tú sentías que era el camino. No encuentras relación entre lo que estás haciendo y lo que viejos sabios experimentados ya hace a veces incluso siglos habían estudiado y comprobado (Piaget, Montessori, Freinet...). Y que incluso fue tu punto de partida.
Lo que te obligan a estudiar en la carrera y en las oposiciones, nadie, absolutamente nadie lo lleva a cabo.
Es un desastre, así que buscas otro camino. Te intentas formar de otra manera. E intentas experimentar (quizás de una manera dolorosa, pero  no encuentras otra forma de hacerlo) algo que llevas dentro desde hace mucho tiempo pero que ya has olvidado... El sentido común.
Te das cuenta, cuando estás trabajando la unidad y los sentimientos, de que hasta ahora has hecho lo contrario. Cuando gritas (por impotencia), cuando castigas (porque no puedes más) no estás descargando la rabia con quien debes, sino con los niños y niñas que tienes a tu cargo. No es culpa suya que las aulas no tengan los metros suficientes para su necesidad indispensable de experimentación y juego (el movimiento y el espacio son fundamentales para un desarrollo íntegro de la persona) algo que hasta en nuestro corto decreto de Infantil y primaria viene reflejado. No es culpa suya que tú sola no puedas atender a  25 niños/as (a veces incluso más),  a todas las necesidades auténticas que se presentan en un entorno falto de recursos o de recursos inapropiados para satisfacerlas, un entorno NO RELAJADO,  no es culpa suya que los patios sean de cemento y no atiendan al respeto por el momento evolutivo de los/as niños/as (necesidad de naturaleza, de reptación, de escalada, de saltos, de sombra, de arenero...). NO ES CULPA SUYA, ni tampoco tuya. Lo que sí es mi responsabilidad es el cambio de actitud gradual en el día a día. Pues para mí el concepto de culpa hace tiempo que decidí cambiarlo por responsabilidad.



Escuché a Rebeca y Mauricio Wild ya hace algunos años por primera vez, y vi a dos personas mayores de las que me habían hablado, solemnes y sencillas a la vez, un tono de voz seguro y equilibrado, y lo mejor de todo, es que algo dentro de mí hizo un clic, y no pudo volver atrás. Me quedé maravillada y aterrorizada a la vez. Todo lo que decían  y cómo lo decían era lo que yo había estado buscando tantos años. Recuerdo que cada una de las personas que estuvimos en aquel encuentro nos sentimos enfermos al día siguiente y no fue por casualidad.
Yo, maestra y dentro de este sistema... Hasta las trancas... Vi claro, cómo no sólo hacía falta un cambio de actitud, sino un cambio de vida. De sistema educativo, económico, social, en valores, en alimentación... Algo que me desbordaba y aún hoy lo hace, pues aún  me siento en el camino. Hoy por hoy intento respetar mi proceso de vida, viendo todavía mis incongruencias, mis meteduras de pata y mis interiorizaciones y cambios como parte de mi evolución. Sólo así, podré respetar los ritmos y procesos de los/as niños/as, de mi familia, de mis relaciones...
Os recomiendo que leáis “Educar para Ser”, a mí me llegó, y mi perspectiva sobre la vida cambió. Yo creo que las cosas aparecen porque en el fondo llevas tiempo buscándolas, y porque es el momento en el que tú puedes comprender.
Ahí me di cuenta de cómo cambiando nuestra manera de mirar podemos transformar la realidad.