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miércoles, 15 de agosto de 2012

La Teoría de CUERDAS Simpáticas II

(Este artículo viene de http://coffecoaching.blogspot.com.es/2012/05/la-teoria-de-cuerdas-simpaticas.html)

Hola de nuevo. ¿Ha intentado alguien comprobar la sonoridad por simpatía con  algún instrumento? De igual manera, supongo que alguna vez habréis notado vibrar un cristal de una ventana por ejemplo mientras escuchábais música. En fin, ¿Porqué todo este planteamiento sobre  fenómenos físicos y musicales para el Coaching Educacional? Sencillamente porque el el cuerpo humano globalizado, es un todo que incluye las características de un instrumento musical (partes vibradoras y cavidades resonadoras) que, entre otras cosas, hacen posible el habla e incluso en las personas en las que el habla no les es posible, estas partes siguen presentes. Además estamos constituidos de agua en aproximadamente un 70% de nuestro organimo y nuestro cerebro es un gran generador y receptor de ondas. Cuando nos hablan nuestro cerebro interpreta esas ondas y al responder produce nuevas ondas, los órganos fonadores las transforman en sonido, un sonido que se propaga también por ondas que son percibidas e interpretadas por los sentidos y cerebros de otras personas que a su vez responden con nuevas ondas, etc., etc., etc.
Cualquier palabra que digamos es una composición de ondas, una melodía musical afinada en destinadas longitudes de ondas que hacen que en nuestro entorno físico, resuenen por simpatía aquellos fenómenos también físicos que están afinados con esas vibraciones. El lenguaje no sólo describe sino que también crea la realidad que nos rodea en cada momento. Según nos expresamos atraemos por vibraciones simpáticas aquello que expresamos. 
Según esto, pensemos ahora en nuestro lenguaje cotidiano. Cuántas veces negamos lo que no deseamos en lugar de afirmar lo que sí deseamos. Puede parecer lo mismo no desear una enfermedad que desear la salud pero, las vibraciones al expresarlo de un modo u otro no son las misma y por lo tanto, por simpatía, no vamos a atraer lo mismo a la realidad. 
¿Cómo hablamos a nuestras parejas, hijos e hijas, amistades, personas desconocidas? ¿Cual es el discurso que como profesionales en nuestro trabajo tenemos con compañeros y compañeras, superiores, alumnado?
El ser humano es un ser lingüístico y por lo tanto un gran instrumento "musical" que, en y desde el lenguaje,  crea la realidad que le rodea. 

Estas son las bases del Coaching Ontológico del que soy ferviente seguidor además de un apasionado de la música. El habla, el lenguaje, además de ser el aprendizaje más complejo e importante que realiza el ser humano precisamente por y para esa humanidad, y que curiosamente un bebé realiza sin currículum, ni planificaciones ni metodología didáctica, tan sólo en un ambiente afectivo (familia y sociedad) y lingüístico que le sirve de modelo, se convierte en la herramienta con la que podemos generar la realidad que nos rodea.
La comunicación no violenta, Pnl, la gestión emocional, el Coaching integral entre otros, son vehículos en mi opinión muy adecuados para que seamos los  arquitectos de nuestra propia vida.

Y ahora, voy  a pedir deseos y a descansar plácidamente para seguir disfrutando de todo lo bueno que la vida me pone por delante cada instante, ¡me siento dichoso!


miércoles, 30 de mayo de 2012

La Teoría de CUERDAS “Simpáticas”

“Un hombre encuentra de noche a otro buscando algo en la oscuridad de las calles; una lámpara brilla en el alfeizar de una ventana como única luz en toda la calle. ¿Qué buscas? le pregunta. Ha perdido la llave de su casa le dice. El primero se presta a ayudarle en la busca y al cabo de un rato de infructuosa ocupación, le pregunta: ¿la has perdido aquí? ¿estás seguro? Oh no, le contesta el otro, la he perdido más allá, al principio de la calle. ¿Y qué hacemos buscándola aquí? Es que aquí es donde hay luz, allí hay oscuridad y no se distingue nada.” 
Cuento Sufí
La MÚSICA, una expresión, experiencia, emoción, técnica, sentimiento, sensación, acción, pensamiento, reflexión, proyección, lección, ejecución, interpretación, profesión, afición y un largo etcétera de cualidades, propiedades y atributos a esta MARAVILLA HUMANA, en mi opinión, que es la MÚSICA. Su percepción y lo que ello genera es posible gracias, entre otras cosas, a un fenómeno físico “sencillo”: un órgano  que recibe una VIBRACIÓN que proviene de un cuerpo sonoro (reduciendo y simplificando muchísimo el proceso). Una VIBRACIÓN, una perturbación física no visible, ondas sonoras que se miden por unidades de tiempo, física pura, que nos puede llevar a momentos indescriptibles. En los instrumentos de música existe un fenómeno llamado Armónicos. A mi modo de entenderlo y de explicarlo, consiste en que cuando se produce un sonido, una nota por ejemplo (una vibración a una longitud de onda determinada: La a 442Hz), no sólo suena ésta sino que en todo el cuerpo del instrumento resuenan sus armónicos, otros sonidos, otras notas, otras vibraciones relacionadas con ese sonido o nota ejecutada. De manera más clara esto lo veo en instrumentos que tienen cuerdas “Simpáticas”. Un ejemplo es el instrumento de la foto acompañante, una Nyckelharpa.



Tiene cuatro cuerdas afinadas en las notas DO; SOL; RE; LA, sobre las cuales se interviene directamente con el arco y con las teclas para hacer la melodía. Pero a su vez, este instrumento cuenta con dichas cuerdas Simpáticas. Son cuerdas aún más finas cada una afinada en una nota de la escala cromática. Sobre estas cuerdas simpáticas no se interviene directamente salvo para afinarlas, es decir, sobre ellas no se aplica ni el arco ni las teclas para producir sonidos sin embargo, estas cuerdas suenan continuamente aunque no las toquemos. La explicación está en la VIBRACIÓN. Cuando con el arco y las teclas ejecutamos una melodía y vamos tocando distintas notas musicales, cada una de ellas, con una longitud de onda determinada (esto hace que cada nota suene diferente) impactan en nuestro órgano receptor  (el oído) y escuchamos los sonidos. Esa misma nota antes de llegar a nuestro oído, ha resonado en todo el cuerpo del instrumento que la ha proyectado al aire. Pues bien, al resonar en el instrumento, la cuerda simpática que está afinada en la misma longitud de onda que la nota ejecutada directamente en la cuerda y la tecla, suena por “simpatía”, provocando un efecto de rever, o de eco o de armónico. Sé que es una manera muy simplista y quizá no del todo exacta del fenómeno físico y musical que se produce pero, básicamente se trata de que una cuerda suena sin ser tocada simplemente porque otra cuerda sobre la que sí actuamos estamos produciendo una vibración determinada, una nota musical, la misma en la que está afinada la cuerda simpática.

Pero ¿qué tiene que ver esto con un proceso de vida, con un proceso de coaching integral, educacional y familiar? En esta entrada no me voy a extender más, lo haré en la próxima que yo mismo publique,  pero dejaré unas pistas por si quisieran investigar y reflexionar por sí mismos, por aquello de “Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí.” (Confucio, 551-479 a. C.):

  • Masaru Emoto “mensajes del agua”
  • Louis Hay “Afirmaciones”, “Tú puedes sanar tu vida”
  • Dr. Lipton “Biología de la Creencia”