Mostrando entradas con la etiqueta COMUNICACIÓN RESPETUOSA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COMUNICACIÓN RESPETUOSA. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de agosto de 2013

Los Demonios de la Felicidad



En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: "Debemos quitarles algo a los hombres, pero, ¿qué les quitamos?".

 Después de mucho pensar uno dijo: "¡Ya se!, vamos a quitarles la FELICIDAD, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la puedan encontrar".
Propuso el primero: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo", a lo que inmediatamente repuso otro: "no, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está".

 Luego propuso otro: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar", y otro contesto: "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está ".
Uno mas dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra". Y le dijeron: "No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad".

 El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizo cada una de ellas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".

 Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?". El demonio respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán". Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.
Cuento Anónimo

La tradición oral popular está plagada de sabiduría, pero es curioso que no lo está de directrices. A pesar de que nos empeñemos en ver en los cuentos valores y condicionamientos que no son más, a mi modo de ver, que el reflejo de los propios, los cuentos populares dejan suficiente margen para la reflexión personal y las propias conclusiones. Un ejemplo es que en la tradición popular existía el cuento y el contracuento, es decir, una historia y otra que decía exactamente lo contrario, para no influir en la TOMA DE DECISIONES PERSONAL de quien escucha. Pero no es de tradición oral de lo que os quiero hablar en esta ocasión.  Sino de esa Felicidad que llevamos dentro y que nos pasamos la vida buscando en lo que hacemos.
Según Dorothy Corkille Briggs, el ingrediente fundamental de esa Felicidad es la autoestima*. “La actitud hacia sí mismo pesa en forma directa sobre la forma en que vivirá todas las etapas de su vida.”
Añade además que esa autoestima, ese respetarse a la persona que se es, consta de dos pilares que yo las traduzco en DOS NECESIDADES BÁSICAS AUTÉNTICAS:
“Soy una persona Digna de que me amen”
(Importo y tengo valor porque existo, no tengo que hacer nada para conseguirlo)

“Soy una persona valiosa”
(Puedo manejarme a mí misma y manejar lo que me rodea, con eficiencia. Sé que tengo algo que ofrecer a las demás personas)

A su vez, estas dos necesidades básicas pueden reducirse a sólo una y principal, el AMOR. “Lo que afecta al desarrollo de la persona es su sentimiento de ser amada o no”
Muchas personas con terapias, metodologías, pedagogías, orientaciones, recomendaciones, directrices, consejos, valoraciones, etc. hacen un buen trabajo en cuanto a las condiciones y maneras para producir, mantener, acrecentar, recuperar esa autoestima (subir montañas altas, ir al fondo del mar e incluso al espacio), pero, si todo lo necesario lo tenemos en nuestro interior, ¿no será suficiente que las personas no intervengamos, interrumpamos, interfiramos en los procesos de las demás personas?
 En mi opinión, no es cuestión de que padres y madres, profesorado, terapeutas, acompañantes, asistentes,… sabemos qué necesitan las demás personas, a nuestro cargo o no,  para que consigan esa autoestima, esa felicidad; es cuestión de que ya la tienen, nuestro esfuerzo está en no robársela, en no aplastársela, en no castrársela.
Para mí…
NO SE TRATA DE…
SE TRATA DE…
En qué medida se induce la autoestima elevada
En qué medida mantenemos una actitud respetuosa y no impedimos o destruimos la autoestima
En qué forma la visión de sí misma, afecta al comportamiento de la persona.
Claro que afecta pero, ¿quién somos para evaluarlo, valorarlo? ¿Acaso la persona no va a hacer lo que necesita hacer para su bienestar? “Cualquier persona en todo momento hace lo mejor que sabe y puede según las circunstancias del momento”
Cuál es el precio que la persona paga por vivir con una autoestima baja
Cuál es el esfuerzo que estamos dispuestos a hacer para crear espacios (físicos y temporales) relajados que mantengan las condiciones de respeto necesarias para que la persona por sí misa cubra sus necesidades auténticas y, por lo tanto, que no interfieran en ellas.
Qué podemos hacer para fomentar la autoestima elevada
Qué podemos hacer para no destruirla

Sin duda es una visión diferente en lo que al modelo de crianza y educación más extendido se refiere pero, ¿y porqué no?.
Os invito a que leáis o releáis un artículo que me llegó hace poco de un blog. Me pareció muy interesante y desde luego, una reflexión que aporta en mi opinión, mucha luz sobre un aspecto esencial en las relaciones con otras personas y sobre todo, en las relaciones con nuestros hijos e hijas (alumnado por extensión a las personas profesionales de la educación): LA COMUNICACIÓN. La propuesta es que con esta información que os aporto, analicéis de nuevo las propuestas que hace el artículo y deis una “vuelta de tuerca” más hacia el RESPETO A LOS PROCESOS DE VIDA,  HACIA LA ATENCIÓN DE NECESIDADES AUTÉNTICAS.


viernes, 7 de diciembre de 2012

COMUNICACIÓN RESPETUOSA

Hola de nuevo. Como ya comenté en mi entrada enterior sobre el lenguaje, http://coffecoaching.blogspot.com.es/2012/11/erase-una-vez-el-habla.html, éste es Generador de Realidad.
Es pues muy importante para mí cuidar lo que decimos en todo momento. pero no es un cuidado que tenga que ver con el uso más o menos correcto del mismo, cuidando la gramática, el léxico, etc., que también, sino en lo que en PNL se llama la Estructura Profunda y el Metalenguaje. Lo que decimos sin decirlo expresamente. Hoy no voy a entrar en los detalles de la Estructura Profuda y el Metalenguaje, más adelante lo haré. Lo que me interesa tratar hoy es cómo ser conscientes de qué realidad estamos atrayendo o generando con nuestro lenguaje analizádolo desde su estrustura más profunda. Para ello os propongo un cuestionario sacado de un cuadernillo publicado (CUADERNO DE EJERCICIOS DE COMUNICACION NO VIOLENTA. ANNE VAN STAPPER. TERAPIAS VERDES / NAVONA, 2010) y que creo que es un buen primer paso para saber qué tenemos en la trastienda de nuestro ser y que inconsciente o conscientemente, influencia el modo de expresarnos, las palabras que utilizamos, los recursos y estrategias lingüísticas que emplemos en nuestras relaciones personales en el ámbito que sea y que puede sacar a la luz toda la violencia que podemos estar transmitiendo a los demás y que nos pueden estar transmitiendo a su vez a nosotros. No cabe duda que las reacciones no son las mismas cuando hay violencia de por medio. Conseguir unas relaciones más puras y respetuosas con uno mismo y con las demás es el objetivo fundamentas de la Comunicación Respetuosa.


 

CUESTIONARIO COMUNICACIÓN RESPETUOSA

 En cada item, escoge la valoración que más se acerque a tu realidad personal y con respecto a las demás personas. Una autoreflexión para calibrar, en definitiva, la violencia que a través del lenguaje expresamos por creencias limitadoras, estrategias, conductas, actitudes,... que nos identifican.

RESPECTO A TI

 1.      No tomarte en consideración con respecto a….

 *Tus necesidades

Siempre           a menudo            a veces               raramente                nunca

*Tus sensaciones

Siempre           a menudo            a veces               raramente                nunca
 
*Tus sentimientos

Siempre            a menudo           a veces               raramente                nunca

*Tus talentos
 
Siempre           a menudo             a veces              raramente               nunca 

*Tus impulsos
 
Siempre           a menudo             a veces              raramente               nunca 

2.      Juzgarte (¡No soy capaz….!)
 
       Siempre           a menudo             a veces              raramente               nunca

     Siempre          a menudo        a veces        raramente       nuncaMenospreciarte (¡No valgo nada!)
 
Siempre            a menudo             a veces              raramente               nunca 

Culpabilizarte (Ha sido por mi culpa, debería haber…)
 
Siempre             a menudo            a veces              raramente               nunca 

3.      No atreverte a compartir….

*Tus alegrías
 
Siempre              a menudo            a veces             raramente               nunca 

*Tus penas
 
Siempre              a menudo            a veces             raramente                nunca 

4.      Exigirte (debo, hay que…)
 
      Siempre              a menudo            a veces             raramente                nunca 

5.      Reprimir tus palabras (¿Para qué he de hablar de mí? ¡Yo no le intereso a nadie!)
 
      Siempre              a menudo            a veces             raramente                nunca 

6.      Ofuscarse (¿Cómo puedo ser tan estúpido?)
 
      Siempre              a menudo            a veces             raramente                nunca
 

RESPECTO A LAS DEMÁS PERSONAS

 
1.      Juzgar, criticar (¡No tienes conciencia!)
 
      Siempre              a menudo             a veces            raramente                 nunca 

      Comparar, culpabilizar (¡Tu compañero trabaja mejor que tú!)
 
      Siempre              a menudo             a veces            raramente                 nunca 

Diagnosticar (¡Vas a acabar mal!)
 
Siempre              a menudo              a veces           raramente                  nunca 

Interpretar ( ¡Ni me ha saludado!, ¡Eso es lo que me respeta!)
 
Siempre              a menudo              a veces            raramente                 nunca 

Generalizar (los jóvenes se creen que lo saben todo!)
 
Siempre              a menudo              a veces             raramente                nunca 

Sustentar ideas preconcebidas, prejuicios (¡Los jefes sólo miran los beneficios!)
 
Siempre              a menudo              a veces              raramente                 nunca 

Establecer jerarquías (¡Las personas del norte trabajan más que las del sur!)
 
Siempre              a menudo              a veces              raramente                 nunca
 

2.      Regirse por un pensamiento binario (Lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, etc. Si no…, entonces…)
 
       Siempre              a menudo              a veces              raramente                nunca 

3.      Negar tu responsabilidad (El problema es mi madre, mi jefe, la mala suerte,…)
 
       Siempre               a menudo              a veces             raramente                nunca 

4.      Exigir, obligar, amenazar (¡hay que acabar esto esta mañana; si no, no sé lo que va a pasar!)

                  Siempre                a menudo               a veces            raramente                nunca 

5.      No dedicar tiempo ni estar dispuesto a escuchar a los demás (¡A ver si vas a pensarte que no tengo otra cosa que hacer que escuchar tus problemas!)
 
      Siempre                a menudo               a veces             raramente               nunca 

6.      Dar consejos a quien no te los pide (Haz deporte!, ¡Búscate otro trabajo!)
 
       Siempre               a menudo               a veces             raramente              nunca 

7.      Enfurecerse, enfrentarse a los demás (¿Nunca escuchas lo que te dicen?)
 
       Siempre              a menudo               a veces              raramente              nunca 

8.      Negar tu capacidad de elección (Tuve que hacerlo, eran órdenes)
 
       Siempre               a menudo              a veces               raramente             nunca



     Siempre          a menudo        a veces        raramente       nunca